Hay algo que llevo queriendo decirte desde hace tiempo: no hay nadie como tú.
Lo he pensado muchas veces, mirándote sin que te dieras cuenta, mientras hacías algo tan simple como reírte o quedarte en silencio. Y siempre llegaba a la misma conclusión: no existe nadie en este mundo que se te parezca.
Por eso, cuando vi este anillo, supe que era para ti. Tanto en el mar como en este anillo, hay peces que nadan todos juntos, en la misma dirección. Pero hay uno solo que no se parece a los demás. No lo intenta, simplemente es diferente, y por eso se le nota entre todos.
Así eres tú en mi vida: la única persona que, sin proponérselo, hace que todo lo demás pase desapercibido.
Cada vez que mires este anillo, quiero que sientas lo que yo siento cuando te miro a ti: que eres irremplazable, y que soy la persona más afortunada del mundo por compartir contigo este bonito viaje llamado vida, por este gran océano llamado mundo.
Te quiero.
